Ciencia y Desarrollo Mundial- Avanzando hacia el futuro

Investigadores de la Universidad de Salamanca han propuesto un nuevo catalizador para obtener biodiésel, el ácido dodecilbencenosulfónico. Las exigencias que establece la normativa de cara a los próximos años hacen que la manera actual de producir este combustible sea cara y poco eficiente, mientras que esta nueva opción presenta numerosas ventajas. A través de una prueba de concepto, los científicos están demostrando que la idea se puede llevar a escala industrial.

Los catalizadores actuales forman espumas en presencia de estos ácidos grasos. Esto hace muy difícil separar el biodiésel de otro producto que surge de la reacción, la glicerina. “Es necesario utilizar otro tipo de catalizadores que no formen espumas”, resume el experto. Hasta ahora la solución está muy lejos de ser óptima, porque requiere usar dos tipos de catalizadores –ácido sulfúrico y un hidróxido básico- en dos pasos distintos, lo que resulta complejo y caro.

El proyecto de los científicos de la Universidad de Salamanca pasa por fabricar biodiésel en una sola etapa gracias a un nuevo catalizador, el ácido dodecilbencenosulfónico. “Lo hemos probado y utilizado con éxito para fabricar el biodiésel cuando tenemos grandes proporciones de ácidos grasos”, destaca Cuéllar. La reacción catalizada con el ácido dodecilbencenosulfónico es “hasta 20 veces más rápida” que con el ácido sulfúrico, lo cual simplifica el proceso y disminuye muchísimo los costes.

Otra ventaja del nuevo catalizador estaría en la separación de los productos de la reacción, el propio biodiésel y la glicerina. Frente al método convencional, “no se forman espumas y la separación es mucho más sencilla, con lo cual también en esta parte tenemos menores costes”, señala el experto.

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